Icono del sitio Saul Ameliach Especialista en Nuevos Desarrollos

Publicidad y marketing a «bajo precio»

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Los anuncios hechos en casa con un rotulador o un portátil son un subgénero de la publicidad en sí mismo

Alrededor de la publicidad y las estrategias de marketing existen un subgénero que aglutina a toda esa gente que cree que dentro de ella o él hay un director creativo y que con tan solo tener una idea brillante (sic), un ordenador y un par de rotuladores su producto se va a vender solo. Personas que creen que el papel lo aguanta todo y que componer un mensaje atractivo es «fácil y divertido«.

Y como el movimiento se demuestra andando, algunos ejemplos de este desmadre publicitario de bajo coste. El mundo de los servicios es el más propenso a realizar este tipo de acciones. Podemos ver a un tal Ngolo que además de arreglarte el ordenador por telepatía, puede curarte la disfunción eréctil y todo tipo de dolencias.

Por ejemplo aquellos, que para hacernos la vida más fácil ofrecen sus servicios a domicilio, y su publicidad es corriente pero muy económica, esto hace la publicidad y el marketing aún más poderoso, sabemos con esto que podemos hacerlo de cualquier forma y en cualquier lugar.

Las webs de compraventa entre particulares es el lugar ideal para ver los más variopintos anuncios. Sin filtros y sin censura previa te puedes encontrar con cualquier cosa. Como este aprendiz de Jason Statham que no hace preguntas, tan solo ejecuta.

Mención aparte merece el bonito mundo de los mercadillos. La lucha por captar clientes hace que los dueños de los puestos tengan que realizar las promociones de sus productos deprisa y corriendo. Así, maridan artículos que a simple vista no están en la misma planta de un gran almacén.

También están los que para llamar la atención su única estrategia de marketing es escribir alguna palabra “famosa” de mal manera para que las personan queden asombradas y vayan al sitio.

Existen tantas maneras de atraer clientes que nos podemos quedar sin caracteres, gracias a la tecnología, el internet, las redes sociales y la capacidad que tiene el hombre para vender y conseguir clientes hemos conseguido que el mundo del marketing digital se considere el futuro de nuestras generaciones.

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